Insomnio
Capitulo 4
El impulso necesario
Esta semana ha sido agotadora ¡y eso que yo no hago el trabajo aburrido!, definitivamente el dejar a Pepper como directora de Industrias Stark fue mi mejor idea. Ella es una mujer inteligente, rio al recordar que en una conversación post sexo desenfrenado me pregunto las otras opciones donde el reactor Arc completo (el que mi padre me ayudo a conseguir para no morir) podría ocuparse, por ejemplo un lugar donde todo sea abastecido por esta energía... y es así como nació la Torre Stark.
Para llevar a cabo este
proyecto se necesitan muchas cosas, en si son fáciles de conseguir para alguien
como yo (rico y poderoso), pero lo fácil no implica que sean rápidas o
divertidas; entre los permisos para construir un rascacielos en el centro de la
ciudad (esto para que todo Nueva York vea a mi bebe), el diseño del mismo (donde
yo hice la mayor parte) y la realización del reactor que lo proveerá de
energía, que únicamente puedo hacer yo (lo cual fue lo único divertido del
proceso)... estoy agotado, ¡que raro!... jamás me había sentido así, pero vale la
pena; por mi parte ya está todo, ahora hay que esperar a que los demás
(inútiles que hacen lentamente su trabajo) terminen.
Salgo de mi taller lentamente, he
estado trabajando desde hace mucho pero al fin lo termine, ahora me gane un
descanso. Ordeno a Jarvis que nadie me moleste, ni siquiera Pepper o Rhodey.
Subo a mi habitación y me doy una ducha rápida, veo el reloj y me doy cuenta…
son las 9 am y llevo dos semanas sin descanso (sí lo se, mi reloj es tan genial que marca
la hora y el día en el que no descanso en la habitación), paso de largo junto
al maldito espejo que no puede conseguir sacar de aquí y voy hacia el closet,
me visto con una piyama, tengo intenciones de dormir todo el día, pero me da
hambre.
Bajo a la cocina y veo sobre
la mesa una charola con comida fría (seguramente el desayuno), ¿desde cuando estará ahí?... junto a ella
está la nota que Pepper me deja todas las mañanas, dice que me ama, que me bañe
y coma algo más que pasteles y café, al parecer ha ido a verificar que ya
comiencen con la construcción.
- Jarvis ¿estás ahí? – pregunto hacia
nadie en especial
- Como siempre señor – me responde la
Inteligencia Artificial.
- Pide comida china – salgo de la cocina y
me siento sobre el sillón más amplio de la sala de estar.
- Enseguida señor – no sé cuánto tiempo
llevo sin cerrar los ojos, pero siento que me pican mucho, me estiro y extiendo
en el sillón, mi cuerpo esta entumido.
En toda la casa se no se oye
algún ruido, el silencio me mata.
- Jarvis, por algo de música – ordeno y de
inmediato comienza a oírse Shoot to Thrill, a mi mente llegan recuerdos de lo
que sucedió en la Expo Stark. Afortunadamente acabe con el problema pero los
daños fueron severos… por poco la pierdo, mi “bálsamo” como la llamo Rhody, no
sé qué siento al recordar eso, pero no me gusta, no quiero pensar en ello.
- Señor tiene una llamada – afortunadamente
mi buen sirviente siempre está a mi rescate, aun de mí mismo.
- Y ¿por qué me lo estás diciendo?, no
quiero hablar con nadie- comienzo a reprender a Jarvis pero por dentro estoy
agradecido por la distracción - ¿Quién es? – pregunto finalmente me levanto y
me sirvo whisky.
- Es de S.H.I.L.D. señor, ¿lo comunico? –
mmm no lo sé, ellos siempre traen problemas, o ¿yo siempre los causo?
- No, diles que estoy ocupado para estar
en su grupito selecto – es seguro que lo reconsideraron, ¡obvio que no pueden
hacer nada solos!, miro hacia el vaso que tengo en la mano ¿Cuándo es que me
tome su contenido?... no importa me sirvo otro.
- Señor creo que debe reconsiderar, le
hablan pero no es para la que forme parte de la “Iniciativa Vengadores” – eso
es extraño, entonces para qué diablos me quieren.
- ¿Qué quieren?, diles que no estoy – tomo
la botella y me dirijo a la mesa, hoy planeo ahogarme en alcohol un rato.
- Señor, esto le interesa –después de
escuchar eso detengo todos mis movimientos, hay 3 cosas que después de lo que
paso con Iván Vanko que interesan, proteger a Pepper y Rhodey, no dejar que mi
tecnología pueda ser reproducida por otro y hacer lo que mi padre nunca pudo,
hallar al Capitán América.
Jarvis sabe eso.
Jarvis sabe eso.
- Comunícame – noto el cambio de voz, que
sin querer tengo.
- Stark, lo encontramos – es la voz de
Fury, ¡no puede ser!, ¡¡debe que ser una jodida broma!! – tienes que venir a ayudarnos – mi
corazón comienza a latir fuertemente.
- Voy para allá – salgo corriendo por mi
armadura, el único pensamiento coherente que tengo es… lo encontré, ¡te supere!,
¡¡lo encontré!!, ¡¡¡hice lo que tú no pudiste!!! ¡Lo encontré y…! no sé qué hacer…
Durante el vuelo que realizo
en mi armadura mando a Jarvis a avisar de la situación a Rhodye y a Pepper,
que estaré trabajando en algo importante y que regresare sólo cuando termine. Inmediatamente
me llaman, pero sólo contesto a Rhodey, a él no puedo mentirle, así que le digo
la verdad, me desea suerte y dice que me ayudara en lo que pueda.
Veo el reloj, tengo 1 hora para aclarar mis ideas.
Veo el reloj, tengo 1 hora para aclarar mis ideas.
...
Cuando era niño, el primer
pensamiento coherente que formule fue que no "llenaba" las expectativas de mis
padres, Howard tenia cosas más importantes que hacer y cuando volteaba hacia
abajo a verme era para mostrar su decepción, pues nunca hice algo que le
agradara mínimamente; mi madre, por otro lado era más comprensiva y tolerante
conmigo pero eso no evitaba que notara su actitud, sabía que quería que me
esforzara por obtener la aprobación de mi padre. Cada que él me rechazaba, ella
lo sentía para sí, por eso cuando “hacia” algo mal, decepcionaba a los todos,
hasta a mí mismo.
Tal vez es por eso que a lo
largo de mi niñez mis buenos recuerdos son contados con los dedos de la mano, ¡y
hasta sobran! El primero que recuerdo fue cuando mi padre llego de uno de sus
viajes, le pregunte por qué salía o qué hacia afuera y él me contesto con una
historia increíble, ¡la historia de un hombre con fuerza sobre humana! que
defendía a los débiles y hacia justicia con los malos, este súper hombre estaba
perdido, se sacrificó por muchas personas y
entonces mi padre, que era su amigo tenía un trabajo; salía porque debía
encontrarlo y regresarlo a donde pertenecía, con nosotros, pues donde sea que
estuviera, es seguro que se encontraba bien, sólo necesitaba que lo hallaran. Mi
padre me dijo que no había a nada más importante, que ese era el motor de su
vida, y al oír eso no me decepcione o entristecí, ¡de hecho lo envidie!; pues
hasta ese entonces no había descubierto la pasión que puedes tener por realizar
algo.
Mi segundo recuerdo fue
antes de que mis padres murieran en ese accidente automovilístico, mi madre
compartió una de sus memorias conmigo, esto porque había decepcionado tanto a
Howard que me mando a un internado, días antes de partir mi madre hablo de cómo
lo conoció, lo caótico que era y de lo insensible que podía llegar a ser; me
dijo que en un principio ella lo aborrecía, pero que de pronto algo paso. Al
regresar de Europa comenzó a trabajar para beneficio y mejoras de las
condiciones que estaba dejando la guerra, el cambio era sorprendente y eso se
debía a su amigo, ¡el Capitán! El capitán le mostro la importancia de ayudar y
actuar correctamente, y es así como ella vio la maravillosa persona que era
Howard. Antes de partir, mi madre me pidió que le diera una segunda oportunidad
a la gente (incluyendo a mi padre), pues hay buenas personas que sacan lo mejor
de sus amigos. Ahora que lo pienso, creo que es por eso que ahora tengo a Rhodey, pues cuando
ingrese al internado, ¡me movía la idea de buscar a un amigo que a mí también me
hiciera mejor persona!
Y mi último recuerdo es el
más importante y valioso que tengo, al que recurro en casos desesperados. Fue
en mi cumpleaños, Howard me dio lo que ha sido el regalo más especial que he
tenido, ¡mi primer tarjeta del Capitán América!, ese día cumplí 5 años y fue el
único de mi existencia donde puede sentir el afecto que mi padre me tenía, no
me lo decía pero si me lo demostró, me conto historias de los sus batallas en
el frente y como le ayudo al capitán a ganar varias de ellas. Mi padre no era
fuerte o un estratega excelente, pero lo que si tenía era la tecnología, ¡la
curiosidad por descubrir! y los medios para crear inventos que en su tiempo
fueron revolucionarios; desde
ese momento sabía que quería ser como mi padre, ¡y es más quería supéralo!, es
por eso que siempre me esforcé por ser el mejor, aunque en la mayoría de las
cosas se me facilitaba, admito que el orgullo me ha dificultado otras.
No lo había notado hasta
ahora... todos los buenos momentos que marcaron mi vida, tienen algo en común,
esta él. Desde que puedo recordar, siempre ha sido una personalidad importante
en mi existencia, de una u otra manera, el Capitán América ha estado presente.
Él fue el héroe de mi infancia, el impulso de mis creaciones cuando me hice
responsable de la compañía, y hasta hoy su búsqueda es de las únicas cosas que
trabajo con S.H.I.L.D; obvio, después de enterarme de los detalles por en las
grabaciones y notas de Howard, decidí adoptar su tarea, sólo que yo lo haría a
mi manera... ¡yo lo encontraría!... pero hay algo que me preocupa desde que me llamaron... Su condición ¿Realmente habrá sobrevivido?, ¿Dónde estuvo? ¿Qué puedo hacer
yo?, debo dejar de pensar tonterías, ¡él es El Capitán América! no hay nada que
no pueda hacer o de lo que no pueda sobrevivir; y yo soy Iron Man, un genio,
sea lo que sea podré arreglarlo.
Extrañamente hay algo que no
me deja pensar claramente, y es que no sé qué pasara, no sé cómo me presentare
ante él, no quiero ser un fanático más que lo abrume o un compañero de equipo;
¡quiero me reconozca!, no como el hijo de su amigo o el probador de armas que
fui, ¡no! quiero que me aprecie, quiero ser su amigo... ¡uno mejor de lo que fue
mi padre!... Pero tengo miedo, tal vez si conoce como soy realmente, salga huyendo
y no quiera saber de mí… pero…
- Señor hemos llegado – Jarvis otra vez al
rescate, no sé si lo hace apropósito pero me salva de mis propios demonios.
- Anuncia mi llegada – le digo fríamente.
- Enseguida – me responde.
- Creí que tardarías más – es lo primero
que oigo, el agente Coulson, que está esperándome en la entrada, me quito el casco y
le digo lo primero que me viene a la mente…
- ¿Cómo está? – parece que puede notar mi
preocupación y seriedad, porque su semblante cambia.
- Está vivo – trata de verse serio pero me
lo dice con alegría mal disfrazada, frunzo el ceño y camino hacia adentro.
- ¿Qué han hecho? – pregunto fríamente.
- Por ahora nada, lo tenemos en las mismas
condiciones en las que lo encontramos – noto su cambio, pues ahora me contesta
con frialdad.
Al llegar al área del
hospital me dan un informe de la situación, me dicen como lo encontraron y hace
cuanto fue eso, además se presentan los que forman el grupo de “expertos” que
lo atenderán (pero la verdad es que dudo que realmente sean expertos, pues ¿quién ha atendido una
situación similar?). Mi trabajo será sencillo, realizare cualquier aparato con
las especificaciones que me pidan y aportare ideas de acción.
Al comenzar la reunión con
todos los responsables creo que soy el que ha tardado menos en reaccionar, pues
comienzo a dar propuestas, la principal es que este sumido en la inconciencia,
no podemos dejar que se altere si se despierta y nos ve alrededor de él, aunque
estemos atendiéndolo no lo vera así (lo digo por experiencia propia). Lo
segundo es que lo hidratemos y hagamos una revisión exhaustiva de su condición
corporal, no sabemos qué consecuencias físicas puede tener el estar congelado
70 años y por mucho que sea el Capitán América ha de tener algún daño. Y lo
tercero y último es… revisar su condición neuronal, se harán las pruebas
físicas correspondientes pero las definitivas serán cuando este despierto.
Al entrar a su habitación no
puedo evitar acercarme, ¡no me importa si alguien me ve! pero alargo mi mano para
tocarlo, ¡quiero saber si es real!, pero antes de que mis dedos toquen su piel me
detengo, primero debo ver su condición. Se encuentra en un estado de
congelación total, no han cambiado las condiciones en las que lo encontraron y
mi primer trabajo es hacer una cámara que suba gradualmente la temperatura,
para que el cambio de temperatura no sea brusco.
Después de leer el informe,
lo miro fijamente, repaso todo su cuerpo y al fin me animo a tocarlo, su mano
es tersa a pesar de la frialdad que trasmite, no sé cuánto tiempo llevo ahí
pero oigo la voz de Coulson, me dice que comience a trabajar. Por primera vez
le hago caso y de inmediato me retiro, pero no sin antes volver a darle una
mirada exhaustiva, todavía viste el traje de batalla, tiene la piel azul y es
enorme, ¿Cómo es que hace 70 años había hombres así?, me rio de mí mismo, que
tonto soy... él es único.
Termino mi trabajo y a la 1
de la tarde en punto lo trasportan y en menos de un día tendrá su temperatura normal. Los primeros
informes describen el estado de deshidratación en la que se encuentran sus
órganos, ¡los médicos dicen que es grave!, pero teniendo los archivos de sus
anteriores heridas, pronostican que estará bien. Durante la noche nadie ha dormido, yo mantengo en la
habitación de a lado monitoreando su descongelamiento... al medio día las primeras
noticias positivas son el inicio de su respiración y circulación sanguínea "normal", los
doctores realizan varias pruebas (de las cuales no pierdo de vista ninguna) y
comienza a responder a pequeños estímulos, se le administran más líquidos. En la
mañana siguiente recobra la excitabilidad de los nervios periféricos y las
respuestas reflejas, siguen mis indicaciones y lo mantienen sedado. En las
siguientes 7 horas estará listo para despertar, los sedantes van perdiendo la
batalla contra su sistema, (eso me preocupa, pero por lo menos su cuerpo está
listo).
La única vez que me separo
de él es cuando se realiza una reunión para discutir entre todos los
responsables del evento, como abordarlo cuando despierte. Muchos quieren que
mientras este amarrado se le explique la situación, otros mantenerlo sedado. No
puedo seguir oyendo lo idiotas que son.
- Señores, eso es una reverenda estupidez-
les digo los más fuerte y claro que puedo -
pero no se preocupen ya lo tengo resuelto- hay presunción en mi tono de
voz, pero al parecer el cansancio me está pasando la factura.
- Y ¿qué propone? – me pregunta el jefe
de los médicos, parece atento a lo que diré.
- Es obvio que se alterara – comienzo a
explicar – yo le puedo explicar perfectamente la situación en la que se
encuentra, no hay ningún riesgo ya que como Iron Man no tendré dificultad si se
pone violento.
- Y dime Stark – dice Fury con uno ojo
entrecerrado – ¿Qué le dirás?
- La verdad – le respondo seriamente – que
lo encontramos en un bloque de hielo y sobrevivió, que han pasado 70 años y…
- Con el tacto que te caracteriza, tal vez
esa sea la peor opción – me interrumpe el agente Coulson, volteo hacia él y lo
miro de la peor manera que puedo – señor debemos de hacerlo con algo más de
delicadeza, podemos evitar que se exalte – le dice a Fury
- Tiene razón agente – responde, noto que
no ha dejado de mirarme, estuvo atento a todas mis reacciones – diseñemos una
pantalla, le haremos una escena para que piense que no ha pasado mucho realmente
y poco a poco con el pasar del tiempo le explicaremos las circunstancias en las
que lo encontramos - me levanto inmediatamente.
- ¡Claro! engañar es la mejor opción ¿Cómo
no se me ocurrió antes? – le pregunto con sarcasmo – no me extraña viniendo de
ti, pero ¿no has pensado que para el defensor de la paz y justicia es estúpido
comenzar mintiéndole? – no puedo disimular mi enojo.
- Al parecer lo conoces perfectamente… Y
supongo que te importa mucho la opinión que tenga de ti, o ¿no es así? – no me
gusta su tono de voz, eso hace que me exalte.
- ¡¿A ti que carajos te importa?! – lo
digo sin pensar – ¡lo que realmente importa es que él esté bien!, le vas a
destrozar la vida que puede hacer ahora si descubre tu mentira… -me callo
inmediatamente, he hablado de más y Fury tiene una sonrisa sardónica.
- ¿Quién lo diría? A Tony Stark si le
importa alguien más que su ego –eso me ha dejado perplejo, ¡se burla de mí!
- Jajajaa no te conocía esa faceta de payaso,
pero no te queda – veo cómo cambia su semblante, ahora muestra todos los
dientes en una sonrisa amplia, mi insulto no ha dado resultados.
- Sé que quieres quedar bien ante él –me
dice con un tono ¿conciliador? – pero debes pensar fríamente, no es un niño,
pero va a necesitar ayuda.
- ¡Que mierda dices…!- no me deja continuar.
- En equipo se enfrentan las peores
situaciones – ¡Idiota! ahora sé lo que quiere.
- Entiendo – lo interrumpo – lo quieres en
tu grupito súper secreto – le digo como si ello fuera un insulto, lo cual
para mí lo es.
- Stark, que no estés calificado, no
quiere decir que no pueda ser tu amigo – ¡el imbécil me está provocando! – tal vez con su ayuda podrías ser parte… - ¡suficiente!
- ¿Sabes qué? – lo interrumpo - Me importa
una mierda lo que hagan – me dirijo hasta la salida y antes de cruzar la puerta
oigo que me dice.
- Termina tu trabajo y podrás irte –el
ciclope sí que tiene descaro.
- Ja, como si
pudieras detenerme.- es lo único que digo antes de volver a su habitación.
Estoy tan furioso...
...
En las últimas horas ¡a mostrado signos de volver en sí!, abrió los ojos varias veces (estuve presente en todas), lo llamaba y pedía que me respondiera, toda la noche la paso así; al amanecer cuando sólo estaba yo en la habitación despertó y no pude resistir… me acerque a él.
...
En las últimas horas ¡a mostrado signos de volver en sí!, abrió los ojos varias veces (estuve presente en todas), lo llamaba y pedía que me respondiera, toda la noche la paso así; al amanecer cuando sólo estaba yo en la habitación despertó y no pude resistir… me acerque a él.
- Hey anciano, reacciona – le digo con
suavidad y cariño que nunca me creí capaz - Sé que debes estar cansado, pero
quiero que me mires… Mírame – lo sé, ¡es tan raro!, ¡¡yo suplicando por atención!!,
pero busco insistentemente su mirada.
Al parecer me entendió,
porque siento como sus ojos azules me hablan, me peguntan que es lo que pasa,
intento decir algo pero mi boca está seca, de mi ella no sale ningún sonido;
no sé cuándo tiempo estuvimos así, pero al parecer se va cansando, antes de que
cierre los ojos le digo…
- No me conoces, pero yo a ti si… lo sé
todo de ti – cada vez me acerco más - No me olvides Steve – lo último lo digo
en un susurro, ¡su nombre se oye tan bien de mi boca!
No me muevo de donde estoy
hasta que oigo pasos acercarse, es un médico que me informa de su traslado a un
edificio en Nueva York. Mi trabajo ahí ha terminado, no me lo dice pero es
evidente que quiere que me vaya
Despierto en la hamaca que esta
junto al balcón de la habitación. La vista es perfecta, el día está fresco y no
quiero hacer nada más que reposar; venir a Seychelles fue una gran idea, y
obviamente fue mía. Volteo hacia la recamara y Pepper aun duerme, la tengo
exhausta, sé que ella no es como yo, no aguanta mi ritmo de vida y… y
desafortunadamente ahora conoce más de lo que debería.
Desde hace 5 días estamos en
mi casa de playa, en la isla La Digue que está cerca de Madagascar y Tanzania,
no le di ninguna explicación y literalmente la rapte después de haber
desaparecido por 3 días; al principio intentó cualquier cosa por saber lo que
había pasado, pues como no le conteste, Jarvis no podía decir nada y hasta
Rhodey me cubrió, se puso más histérica de lo normal.
Al regresar a Malibu seguía
perturbado, al parecer estuvo gritándome durante mucho tiempo, pero en medio de
uno de los reclamos decidí hacer el viaje y en menos de 3 horas la traje hasta
aquí en mi jet; durante el trayecto me interrogaba de distintas maneras, pasaba
del enojo a la tristeza, luego de la culpa a los reproches… ahora que lo pienso
no puse atención a nada de lo que me decía, identificaba sus estados de ánimo
cuando oía como cambiaba su tono de voz. Apenas ayer dejo de sermonearme, ella
sabe que esto es una escapada, de hecho sabe que la estoy utilizando en todo el
sentido de la palabra. ¡En momentos como estos me odio más de lo acostumbrado!
Virginia es una mujer fuerte y sé que lo que hago es la canallada más grande
que hay, pero no puedo evitarlo. No quiero pensar en lo que paso en esos tres
días… no quiero recordar su mirada...
Me levanto y voy hacia la
cama, comienzo a besar a Pepper mientras esta adormilada, toco con mis manos
todo el contorno de su cuerpo y es así que comienza a despertar, yo continuo,
abre la boca y pone un gesto de protesta, rápidamente la beso y cierro los
ojos, me concentro en sentir la textura de su piel. Con cada acción, con cada
movimiento, hay una lucha que poco a poco se vuelve sumisión y es así como los
recuerdos pierden la batalla, es así como voy olvidando lo que pasaron esos
malditos 3 días…
Cada vez soy más tosco con
ella pero creo que ha entendido mi lenguaje, cuando acabamos no me reprende y
se limita a limpiarse, veo de reojo algunos moretones y rasguños en su cuerpo,
siento como la culpa me embarga y salgo hacia la hamaca del balcón, me tumbo y
espero pacientemente hasta el momento en que tenga que acudir a ella otra vez,
afortunadamente cada vez son más largos los lapsos de tiempo.
…
Le hago el amor a Pepper
muchas veces más, ella sabe que algo no anda bien, ¡que es lo peor que he
enfrentado¡ (también se da cuenta de las horas que realmente "duermo"), en las pocas
conversaciones que hemos tenido me ha dicho que no entiende el porqué del cambio
que presento, si antes estábamos muy bien (que es relativo en una relación
conmigo). Me he dado cuenta de algo, cada vez me cuesta fingir que nunca
estuvimos bien.
…
Termine dentro de ella,
estoy recostado sobre su cuerpo y sumamente cansado, quiero dormir, pero no
puedo, no quiero soñar con sus ojos.
- ¿Hasta cuando me dirás lo que pasa! – me oigo
que me dice, esta tan cansada como yo.
- No te preocupes, mejor disfruta del
viaje – le digo mientras me levanto y voy hacia el baño.
- Tony, debemos regresar, tenemos muchas
cosas pendientes – me dice, esta parada en la puerta, cubierta por una sabana.
- Lo sé, pero… - no puedo decirle nada
más, me meto a la regadera y comienzo a ducharme. Cuando salgo ella esta
vestida y ordena las pocas cosas que trajo.
- Me voy – eso me impacta pero recobro mi
postura de inmediato – y tu vienes conmigo – lo último me alivia enormemente.
- Está bien, pero con una condición – le
propongo – no hablaremos de lo que paso, para todos será solo una escapada
romántica – no sé porque lo digo pero quiero que se vea así.
- ¿Y qué no lo era? – me responde con
tristeza en el rostro, me acerco a ella y la abrazo.
- Claro que si – le beso la cien y antes
que me corresponda me voy a cambiar – sólo quería que quedara claro - es lo ultimo que le digo mientras le doy la espalda.
El regreso es silencioso,
mientras ella duerme en mi regazo, no puedo evitar recordar la última vez que
lo vi… esta ves si me permito rememorar.
…
Estaba parado junto a todos
los “expertos” que lo atendieron, en una cabina donde se veía la habitación en
la que lo recostaron, montaron un set que parece se película, adecuaron todo un
departamento con cosas de su tiempo para que “viviera” ahí mientras le explican
la situación; el tonto de Fury me indico con una sonrisa en el rostro, que en
un mes o tal vez 2 ya podría presentarme con él, ¡que bastardo! Quisiera haberme
ido pero no puede, no hasta que despierto.
Vi toda la escena en cámara
lenta.
Yo tenía razón él se exalto
inmediatamente y no le importó intimidar a la supuesta “belleza” que le
pusieron para relajarse, salió literalmente rompiendo una pared, todos se
dirigieron hacia él y lo querían detener; yo no puede más que mirar la pantalla
con una idea en mi mente “tenías razón Howard, es sorprendente”. 70 años en el
hielo y parece que puede luchar otra guerra él solo, ¡70 años en el hielo y nada
lo detiene!, ¡70 años en el hilo y es el hombre más fuerte que he visto!, ¡70 años
en el hielo y se ve espectacular!.
Fury lo intercepto, tuvo
menos tacto al decirle la situación y aun me gustaría reclamarle. Advertí como
lo condujo a dentro del edificio otra vez y reaccione, salí inmediatamente a su
encuentro, pero antes de abrir la puerta que lleva al pasillo, me detuve,
comencé a pensar “no sé qué hare si me ve”, un miedo enorme me inundo… Por
inercia abrí lentamente la puerta y ¡justamente paso frente a mí!, su mirada estaba
fija en Fury pero no lo veía, parecía aturdido, caminaba lentamente;
recorrieron todo el pasillo y dieron vuelta en otra dirección.
…
Siento como mis rodillas
tiemblan, ¡recuerdo que después de eso apenas si puede caminar! no sé cómo pero
llegue por mi traje y no me importo nada más, quise escapar... no sé de qué pero
quise huir, me fui hasta la casa de Malibú; al entrar y
ver a Pepper le dije que necesitábamos un tiempo de descanso… sigo teniendo
miedo, ¡quiero verlo!, pero a la vez no, estoy tan cansado…
Quiero verlo.
Quiero verlo.

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