Insomnio
Capitulo 10
Miro tu boca
Después de nuestro primer trabajo juntos me siento
satisfecho, lo hemos hecho bien y es extraño pero no puedo evitar hablar
en plural, nuca me había pasado, pero creo que hacemos un gran equipo (Ja, ni
siquiera sabía que podía usar esa palabra). Estoy acostumbrado a no depender de
nadie, a salir adelante por mi cuenta y a “arreglar” todo yo solo; ¡pero sé que
estoy vivo y sin daños por que él estuvo conmigo!, sé que él me protegió y ayudo
en todo lo que pudo (lucho con unos idiotas que traían armas y se esforzó para
hacer todo lo que le indicaba), por eso cuando veo que se encuentra agitado y
apenas levanta la cabeza, las emociones me ahogan y sólo puedo retraer mi
mascara y verlo directamente.
De reojo distingo que está completo y sin daños
aparentes, pero de pronto me lanza una sonrisa llena de confort y agrado, eso
me hace dejar de pensar coherente mente y un sentimiento que no conozco me
inunda y nubla mis pensamientos; se levanta lentamente y se acerca al borde de
la plataforma, yo no he podido quitar los ojos de su sonrisa, no sé exactamente
lo que significa o lo que es lo que está sintiendo, pero…. Sé que le importo, ¡el hecho de verme sano le ha causado alivio!, ¡se ha preocupado por mí…! No he
quitado mis ojos de sus labios, sus perfectos dientes y su quijada, que a pesar
de ser fuerte y masculina, muestra esa perfecta sonrisa ¡que es para mí!, y ¡sólo
para mí!
No sé cuánto tiempo nos mantenemos callados, pero es hora
de levantarme, quito la mirada de él; siento el traje más pesado de lo normal,
trato de no hacer caras pero me duele ¡no quiero que crea que soy débil! Logre
incorporarme y me doy cuenta, el quitar la mirada de él me permite pensar de forma coherente, primero debemos saber que ha pasado con los demás, se que Banner puede
controlarse pero debe practicar, así que hay que alejarlo de todos estos
mentirosos; el fortachón (no me termina de agradar), tiene que cuidar a su
hermanito mientras buscamos el cubo y la araña debe alejarse de mí, pues siento
que cuando me mira sabe algo que yo no. Y mmmmm el capi, puede quedarse conmigo mientras busco el cubo, sí, ¡es lo mejor! lo he decidido.
Entonces pasa algo que no planeaba, ¡Coulson ha muerto!, el
equipo médico no llego a tiempo… levanto la mirada y el capitán quiere decirme
algo pero no lo hace, sólo puedo pensar en que quiero que este conmigo mientras
asimilo la noticia. Camino lentamente hacia donde resguardo mi armadura, ésta
se desmonta poco a poco, mientras pienso en como el agente fue tan
valiente como para enfrentar al psicópata él solo, ¡alguien debía estar con
él!; no me arrepiento por salvarles el trasero a todos los de la nave, pero…
¿por qué tienen que ser tan débiles? Al dirigirme a la salida pienso en lo
único positivo de este desastre, estamos “bien”, por lo menos al capi no le
paso nada y yo estoy completo; veo como él se quita el transmisor que le puse
antes y lo mira fijamente, ¡como puede hacer eso!, debe haberse molestado (aunque no dijo nada cuando se lo puse), se lo
quito y lo guardo, no quiero que recuerde cosas tan vergonzosas como esa, salgo
lo más rápido que puedo hacia donde está el cíclope.
El capitán me sigue de cerca, siento como su mirada esta
fija en mi y no me ha hablado desde que estábamos en la turbina, pero creo que
entiendo lo que me quiere decir, está conmigo, no sé si sea por lastima,
empatía o realmente quiere apoyarme, pero yo lo… suspiro y quiero dejar de
pensar en tonterías, hay muchos muertos y heridos la situación es grave y debo
hacer algo.
…
¡Maldito manipulador!, que coraje siento, ¡¿cómo puede
usar la muerte de Coulson para querer manipularnos?!; esas malditas tarjetas
con sangre han sido un toque sádico para el capitán y me da tanta rabia porque
yo también tenía unas (cuando era niño las coleccionaba, ahora sólo son un
recuerdo vergonzoso que nadie debe saber).
Estoy corriendo hacia la prisión donde
tenían al cuernudo, me dirijo hacia donde estaba la cámara y no quiero moverme,
se ve una gran mancha de sangre en una pared, seguramente Coulson murió ahí.
Estoy paralizado, ¡no sé porque pero me siento culpable!, la muerte de las
personas que conozco me dice no soy lo suficientemente bueno para proteger a
nadie; el agente era una buena persona, conmigo nunca se molesto, a pesar de
tener razones; él no merecía morir… respiro profundamente varias veces y me
tranquilizo, la crisis ya paso, no quiero ver a nadie, pero a la vez quisiera
no sentirme tan solo, tan culpable y responsable.
- ¿Tenía esposa? – ni
siquiera lo oí llegar, suena tan confortable.
- No, salía con una
chelista – mi voz titubea – creo.
- Lo siento – me da
el pésame a mí, eso no me está ayudando - me parecía un buen hombre –
¡como si no lo supiera!
- Era un idiota
– contesto y lo miro con toda la tranquilidad que puedo, al parecer no es
lo que esperaba.
- ¿Por qué por tener
fe? – y si, está enojado.
- Por atacar a Loki
él solo - le digo lo primero que pienso, quiero irme, que no me vea - Era
mucho para él, debía esperar, tenía que… – un suspiro sale de mí, no aguanto su
mirada.
- A veces no hay otra
salida Tony – es la primera vez que me dice así, ¡me siento tan vulnerable!; no
me quiero ver débil y menos ante él, rápidamente me dirijo a la salida -¿Es el
primer soldado que pierdes? – ¡¿¿Qué??!
- ¡¡no somos
soldados!! – respondo muy alterado, pero veo que es esta serio; él es un
soldado, peleo en una guerra, es obvio, cree que todos los demás somos iguales, ¡no entiende como me siento!, él solo recibe y ejecuta ordenes - yo no marcho al
paso que marca Fury – quiero que le quede claro ¡Los soldados sólo sirven de
carnada!, yo no estoy dispuesto a ser eso.
- Yo tampoco, mancho
sus manos con la misma sangre que Loki – eso sí que me sorprende – pero ahora
tenemos que dejar eso atrás y resolver esto – es tan razonable, pero ¡no puedo
concentrarme! – Loki necesita una fuente de energía, si hacemos una lista – y
ahí está.
- Lo hizo personal – ¡el psicópata golpeo donde más nos duele!
- Ese no es el punto
– no lo ve, porque Loki es un enfermo.
- Ese es el punto, de
Loki al menos, nos ataco a nivel personal, ¿Por qué? – quiere derrotarnos.
- Nos quería separar
– contesta inmediatamente.
- Dividir y vencer es
útil, pero… el tiene claro que sólo nos ganara si nos derrota, eso es lo
que quiere… quiere vencernos y que lo vean cuando lo haga – ¡el desgraciado pide
atención a gritos!
- Claro, vi su acto
en Stuttgart – ya lo tengo.
- Espera que es lo
que… - no termino de oír lo que dice, estoy tan enojado que lo quiero lejos de
mí, ¡yo acabare con esto de una vez! y traeré al extraterrestre; me dirijo hacia
mi armadura, debo repararla y llegar a la torre antes de que enciendan el cubo,
no debe ser demasiado tarde.
Estoy por llegar a la armería pero de la nada sale el
capi-tonto y bloquea el paso.
- ¿Qué haces anciano?
– le grito, realmente estoy molesto – ¡muévete! – se acerca a mí y me
mira seriamente.
- Stark, espera,
debemos… – que tonto es, no debió entender los planes del psicópata.
- Loki usara la
energía de mi torre – quiere hablar pero le digo que – debo llegar antes de que
puedan accionar el cubo – trato de esquivarlo pero ¡no se quita!
- ¿Cómo que debo
llegar?, no iras solo – está impresionado, pero me ha ordenado, ¡es un
grave error!
- Otra vez con eso,
¡supéralo! – trato de evadirlo pero sigue sin quitarse.
- ¡¡¡No!!! – Me grita
y me toma de los hombros y sin notarlo me acerca a su rostro, pues me levanta
fácilmente – se que fui muy infantil al retarte – ¡¿Qué?! ¿por qué dice eso?, por mas que me muevo no puedo quitar sus manos de mi – sé que eres lo suficientemente fuerte para
enfrentar esto o más – detengo toda acción, no puedo apartar la vista de su
rostro, ¡me está hablando de la manera más franca que he oído! - pero también sé,
que no es justo que todo el trabajo lo hagas tu solo – ¡¡maldito anciano!!, como
puede decir esas cosas, ¡¡¡no sé qué decirle!!! me he perdido en la intensidad de
sus ojos, la expresión de su rostro y lo terso que parecen sus labios… -
¡¡¡Stark!!! – me grita pero sólo veo como entreabre la boca.
- ¿Estás intentado
disculparte o algo? – digo la primer estupidez que pienso, ¡quiero que me suelte
ya que no soy dueño de mi cuando me toca! (me acabo de dar cuenta de ello),
suéltame, ¡suéltame! - pues es inútil ya que trabajo solo – le digo e
seguidamente me deja, siento como mi cuerpo vibra así que le doy la espalda.
- No esta vez – me
detiene nuevamente y no puedo evitarlo.
- ¿Qué vas a hacer
para impedirlo? – volteo a verlo de reojo, lo estoy retando, quiero saber que
hará, pero a la vez ¡quiero huir de lo que me hace sentir!
- Lo que sea
necesario – rápidamente me toma del cuello de la camiseta y me acerca a él;
estoy acorralado con la espalda en la pared, trata de intimidarme, estoy
seguro, pero no sabe que su cercanía hace algo peor, ¡me perturba los sentidos!
Siento la tensión que estuvo a punto de estallar en el
laboratorio, pero ahora no hay nadie que nos pueda detener si hacemos alguna
locura. Oigo su respiración, es agitada e irregular, su cuerpo esta
tenso y pasa saliva (veo que su nuez es lo único se mueve).
Repaso su aspecto… desde sus ojos con ese intenso azul
que indagan dentro de mí, su silueta que cubre todo el espacio y no me deja ver
nada mas allá de su cuerpo, hasta su fuerte mano que oprime mi brazo; no me
hace daño pero estoy seguro que no me soltara y no es que lo quiera
pero... Ahora me concentro en sentir como su aliento toca mis labios, respiro
parte de él y exhalo profundamente, cierro los ojos y frunzo en ceño, no sé qué
es lo que estoy sintiendo, pero ¡tengo miedo…!
Quiero comenzar otra vez, ¡ya no ser el idiota que lo hace
rabiar hasta querer golpearlo!, lo he visto, podemos hacer algo
diferente, ¡ser algo más!, pero sólo si estamos cerca... tan cerca uno del otro,
tan conocidos uno del otro; abro los ojos y él me mira, quiero hundirme
en su aliento, su mirada y su ser, ¡acariciar sus fuertes brazos! ser el que
reciba y produzca sus sonrisas. Mis ojos se agrandan ¡reparo en lo que he
pensado!, ¡¡él acerca más!!, no pudo escuchar mis pensamientos ¿o sí?... ¡no puede
saber las ideas tan perturbadoras que tengo!
Tengo miedo y cuando temo… hago tonterías.
- Trabajo solo
anciano – lo digo seriamente, él levanta su mano, la estrella en la pared, ha
comenzado a sangrar abundantemente y pareciera que sus ojos lanzan fuego
– pero no por eso voy a pelear contigo – aclaro e
inmediatamente, parezco ofendido y sin esperar alguna respuesta tomo su mano
herida para dirigimos a la armería, no lo veo pero siento como se deja guiar –
¡eres un bruto! – le digo sin mirarlo.
- Yo, no… Anthony lo
lamen – ¡oh no! no quiero oírlo, esta tan nervioso que espero que no sienta
como me altero.
- Ahora soy Anthony,
¿Qué paso con eso de llamarme “Tony”? – hablo con seguridad y desvió su
atención mientras entramos a la armería, lo conduzco hacia una banca.
- Yo, lo sien… -
suena tan nervioso- como quiere que lo llame señor Stark - se sienta y se
ha puesto serio de repente.
- Pues, depende para
que quiera llamare capitán - ¡idiota! ¡¡Idiota!! ¡¡¡Idiota!!!, parece
confundido y ha olvidado que estuvo a punto de golpearme hace un momento. Eso
es bueno, pero ahora parece que le estoy insinuando algo “raro”, está
muy incómodo.
- Deja de jugar
conmigo – dice más serio de lo que creí… yo que quería arreglarlo, pero…
soy un imbécil para eso. ¡Sólo puedo hablarle con la verdad y esperar a que no
me odie por eso!
- Soy bueno en lo que
hago – digo mientras me dirijo hacia donde esta le botiquín, hablo lo más
tranquilo que puedo – todos me aman y confían en que soy lo
suficientemente fuerte para acabar con cualquier “mal” – sueno tan egocéntrico
como siempre, saco algodón gasas y alcohol y me dirijo hacia donde esta él –
nunca he necesitado ayuda y no creo necesitarla – el me examina cuidadosamente
y no deja de ponerme atención – pero hoy murió un hombre por no haber actuado
rápido – su semblante ha cambiado totalmente. Comienzo a curar su herida y no
parece dolerle.
- Tú no tienes la
culpa, nosotros… - otra vez con ese tono conciliador, no me gusta, siento que
me ve como un niño asustado (que tal vez lo sea, pero no quiero que lo vea).
- Tienes razón, no es
mi culpa pero lo pudimos haber evitado – estoy sumamente serio pero no
por eso soy rudo al vendarlo.
Termino de vendar y verifico mi trabajo, no suelto su
mano y él no la retira; ya no sé qué decirle pero al parecer ya no tiene ganas
de arrancarme la cabeza, suspiro fuertemente… estoy cansado.
Me dirijo hacia dónde está mi armadura, la pongo en la
mesa de trabajo y comienzo a trabajar en las averías, son más de las que creí;
no quiero pensar así que todos mis pensamientos son de como podre reparar
provisionalmente lo que tengo y cuanto tiempo tardare en llegar a la torre. En
ningún momento volteo a verlo, pero sé que no ha apartado la vista de mi. Afortunadamente
soy bueno abstrayéndome de la realidad.
- ¿Cómo accionaran al
cubo? – está concentrado y no deja de ver su mano herida.
- Conectaran el cubo
a la energía del reactor que alimenta a la torre, con eso será suficiente para
abrir otro portal y seguramente Selvic ya construyo otro – casi término con las
soldaduras superiores del casco, pero se daño la comunicación – así que debo ir
y ordenar a Jarvis que apague al reactor, además es seguro que Loki se
encuentra ahí – he terminado.
No me doy cuenta cuando es que se acerco tanto a donde
estoy pero toma la herramienta que use, la deja sobre la mesa y con su mano
herida cubre la mía. Veo en cada una de sus acciones una determinación que me
paraliza, ¡me siento como ese niño ilusionado de antaño que ama a su héroe y se
da cuenta de lo genial que es! Con la mirada me advierte que no me atreva a
hablar.
- En equipo tenemos
menos posibilidades de error – es muy formal al hablar – se que no es muy de tu
estilo trabajar con otros, pero no siempre obtenemos lo que queremos – cada
palabra es más cordial que la otra.
- Eso es muy
razonable – acepto y siento como oprime mi mano.
- Si trabajamos
juntos terminaremos con esto – me asegura mientras se acerca lentamente a mí.
- No prometas algo
que no puedas cumplir – lo digo con pesar, pero él sigue con esa seguridad que
me turba.
- No lo haré yo solo,
no… - suspira y me sonríe, ¡me pierdo en sus labios! - eres un héroe Tony – dejo
de pensar coherentemente y sé que tengo cara de idiota, pero ¡no me importa!, le
respondo con una sonrisa. No sé cuánto tiempo estamos así pero despierto
y prontamente le digo:
- De acuerdo, me has
convencido – le respondo rápidamente - pero sólo porque hay amenaza de una
invasión alienígena - a pesar de lo que dije, sigue sonriéndome.
- Stark, no abuses –
me advierte, pero yo lo interrumpo.
- Hay que irnos
rápidamente, yo me adelantare y tratare de interrumpir lo que hayan hecho –
retomo el poco profesionalismo que tengo.
- Iré por la agente
Romanoff y preguntare por Thor – con mi cara nota mi desacuerdo, no me dice
nada y yo tampoco menciono algo.
- De acuerdo, también
busca a Banner, debe haber algún indicio de él – mientras le digo eso,
noto su incomodidad, ¿le tendrá miedo al hombre verde?... jaja ¡que tonto!, él no
teme a nada.
- ¿a Banner?, ¡¿para
qué?! – parece rudo, pero contesto velozmente.
- Necesitamos toda ya
ayuda posible ¿no? - eso me extraña - y créeme él será de ¡graaaan ayuda!
– sigo sonriendo pero el ahora está un poco huraño, ¿serán ideas mías?
- De acuerdo –
responde y baja la mirada, perece pensar en algo y espero a que me lo diga.
Entonces también bajo la mirada y me doy cuenta, ¡¡¡tenemos las manos unidas aun!!!,
abro los ojos y nos separamos al mismo tiempo, ¡eso fue muy incomodo!,
rápidamente volteo y tomo mi armadura, él ha salido… siento tanto calor, sé que
mi cara esta como un semáforo, ¡maldición! eso jamás me ha pasado.
- Stark ¿cómo… –
regresa agitado pero no lo dejo continuar y le extiendo el transmisor de antes – nos vemos allá – me da una última mirada mientras lo veo salir y esta
¿emocionado?, definitivamente estoy delirando y no tengo tiempo para
ello.
Estoy solo y únicamente puedo pensar en la calidez
que aun tiene mi mano, la fuerza con la que me ha tomado y el color de su voz.
Cierro los ojos y recuerdo vívidamente los momentos que han pasado, me pongo mi armadura y salgo del helicarrier sin que nadie me
vea.
Trato de comunicarme con Jarvis pero no puedo, espero que
el psicópata y sus monos voladores no sean eficientes.
En 10 minutos llegare a la azotea de la torre.
…
Regreso al balcón, lo derribo con mi propulsor y le digo
el nombre de Phil, pero en ese instante se abre el portal y entran las tropas,
me dirijo directamente hacia ellos y trato de eliminar a los que puedo, ¡son demasiados! Cada que elimino a uno salen 10 más, no sé cuantos haya pero no
podre con ellos.
¡¡¿¿En donde esta el Capi??!! ¡¿Por qué no se ha comunicado
conmigo?! Lo llamo a través del transmisor que le di, pero ¡no me contesta!, ni
siquiera se lo ha puesto, ¿habrá pasado algo con él?, ¿los habrán emboscado?
Peleo con los que puedo pero ¡me han acorralado!, ahora
otros están destruyendo la ciudad, me siguen muchos y no puedo para
eliminarlos; de reojo puedo ver que el fortachón esta pelando con su hermano.
Sigo por la avenida y al fin, la araña me dice su localización, inmediatamente
le hago saber que tardaron, les indico que vayan hacia el parque y ahí ataquen.
Pregunto quienes están.
- Stark, soy Clint
Barton – la voz que oigo es de alguien serio y muy enojado.
- ¡Oh el hijo prodigo
regresa! – digo con ironía - espera estabas con nosotros en un principio ¿no? –
oigo su risa y me agrada, tiene sentido del humor.
- Loki puede ser
persuasivo, pero afortunadamente alguien me despertó – no sé porque pero creo
que debe tener ojos de borrego a medio morir, me doy cuenta por como carraspera
la agente.
- Espero que haya
sido con un beso como príncipe o ¿princesa? – nuestras risas son sincronizadas,
definitivamente me cae bien.
- Fue algo un poco
más rudo – termina diciendo. Antes de agregar algo la agente interrumpe me pide
información, petición que ignoro y digo rápidamente.
- ¿Dónde está el
capitán? – digo con reserva pero firme.
- Aquí estoy – se oye
tan serio.
- ¡¿Y porque carajos
no se te has puesto el transmisor que te di?! – pero antes de que pueda
contestarme, los disparos que eliminan a los que me seguían extinguen su voz.
Hay otro grupo que se aproxima y nos separamos nuevamente, oigo como se dirigen
a la torre y ¡los han derribado! se interrumpe la comunicación y por más que lo
llamo no me contesta, me sigue otro grupo de chitaori y no puedo ir a verlos.
¡No sé qué ha pasado! ¡¿como esta?! o ¡¿donde se encuentra?!,
estoy al borde de la histeria por la incertidumbre y me dirijo hacia donde nos
encontramos, sigo volando cerca de donde cayeron pero ¡¡no puedo bajar!!, hay
muchos alienígenas que me disparan, con suerte y escapo de ellos, ¡son
demasiados!
Oigo como se activa el transmisor y respiro con
tranquilidad, pero Jarvis me informa que es otra persona…


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